La similitud no lo explica todo. Es cierto que los opuestos muchas veces se atraen, es decir, que queremos a quienes son diferentes de nosotros. Así, una persona maternal no se sentirá a gusto en una relación con una persona muy independiente y tenderá a sentirse atraída por personas que deseen depender de ella. Un sujeto dominante no sentirá atracción por otra persona igualmente dominante pues la relación será conflictiva al tratar cada cual de dominar al otro; entonces elegirá como pareja a individuos sumisos. En un principio, sentimos atracción por quienes vemos similares a nosotros en actitudes o intereses; a este nivel de la relación opera la similitud. La relación, a este nivel también tiene un grado relativo de profundidad: es amistosa o poco más que amistosa. Una relación afectiva se torna verdaderamente profunda cuando además de la similitud se da también la complementariedad de necesidades. Así, entonces, en un posterior momento, de entre las personas similares a nosotros en actitudes e intereses con las que nos relacionamos elegimos a una como nuestra pareja cuando sus necesidades y rasgos básicos de personalidad resultan ser complementarios de los nuestros. Es sumamente importante, que junto con la similitud vaya también la complementariedad. Y esto no es contradictorio ni problemático puesto que la similitud lo es de actitudes de intereses, en tanto que la complementariedad lo es de necesidades personales o rasgos básicos del carácter. Además, ambos determinantes operan de modo y en momentos diferentes.
Cómo ya apuntábamos en la definición,la sexualidad engloba cuatro dimensiones básicas del ser humano de forma decisiva en su desarrollo: biológica, psicológica, social y ética . Estas cuatro dimensiones están íntimamente relacionadas y condicionadas unas por otras, por lo que no podemos separar el cuerpo físico de la mente, de las creencias o de la educación recibida. Sin embargo vamos a abordarlas una por una para facilitar nuestro estudio de la sexualidad: Dimensión biológica de la sexualidad: La dimensión biológica de la sexualidad en el ser humano, provee del sustrato anatómico fisiológico sobre el que se desarrollarán los distintos matices de la sexualidad de la persona. La dimensión biológica es crucial en distintos ámbitos de la vida sexual, como son: la procreación, el deseo sexual, la respuesta sexual, etc. Todos ellos están influenciados por la anatomía sexual. Así mismo la alteración física o fisiológica (del funcionamiento), puede acarrear d...
Comentarios
Publicar un comentario